En la música, un adagio marca un tiempo lento, pausado, cargado de intención. En la danza, exige equilibrio, resistencia y una fuerza que muchas veces permanece oculta detrás de la elegancia del movimiento. Esa palabra le dio a Bodine, artista puertorriqueña, la perfecta analogía para el camino por el que quería llevar su proyecto musical.
Su nuevo EP, Adagios, reúne seis canciones que parten de esa idea. El proyecto, producido por XAY y Blvck 95, acerca a la artista a un sonido más íntimo y clásico, guiado por el piano y por progresiones que ella misma compuso desde su formación académica. BODINE construyó un universo que mezcla su sensibilidad clásica, atmósferas de trap y reggaetón, y canciones que hablan de la nostalgia, el sacrificio, la soledad y la sanación.
Bodine habló con ROLLING STONE en Español sobre el origen del proyecto, su relación con el piano, el peso de su formación clásica y el camino personal que la llevó a crear su trabajo más íntimo hasta ahora.
Pues ya estuve escuchando el EP. La verdad, me gustó muchísimo. Felicidades.
¿De verdad? Ay, no me digas eso. Gracias.
Muy emocional, con mucho piano…
Muchas gracias. Para serte sincera, yo llevo coleccionando estas canciones desde hace mucho tiempo y fue como un awakening, porque el año pasado estaba haciendo música muy diferente. Literalmente fue como un awakening. También creo que las personas que están en mi equipo dijeron: “Mira, en verdad toda esta música está super cool, pero pensamos que tú te sientes muy feliz haciendo este tipo de música”. Y yo siento que, como artista, realmente tienes que hacer lo que te haga lo más feliz. Entonces nos concentramos en este proyecto y, loco, salió a la luz. No lo puedo creer.
Cuéntame del título del EP, Adagios. Es una palabra que en música habla de llevar las cosas a paso lento, ¿no? ¿Qué encontraste en esa palabra que fue como la metáfora perfecta para este material?
Correcto. No tenía tantas alternativas, pero fue cuando estaba viajando de camino a Italia. Mi creative director está allá en España, y esa vez estaba en Italia para hacer los visuales. It’s an all-women team. Estaba hablando con ella y le dije: “Tengo muchas ideas de cómo podría llamar realmente el proyecto, pero pienso que el nombre debería ser Adagios, porque es un término que sí se usa en música clásica, pero realmente el término, como yo lo reconozco desde mi background, es del ballet”. Cuando un profesor te dice: “Okay, ahora vamos a bailar un adagio”, realmente es algo muy difícil de cumplir, porque los movimientos son muy lentos, precisos; necesitas extensión, fuerza, flexibilidad. Mentalmente es difícil, porque estás como: “Oh my God, no lo voy a lograr, esto está bien difícil, es pesado”. Y, al mismo tiempo, en tu cara no lo puedes mostrar. Tienes que mostrar softness, expresar una belleza exterior.
Entonces siento que el proyecto representa eso: por dentro hay muchas cosas hablándote de manera negativa, mucho dolor, muchos miedos, mucha oscuridad; pero por fuera está enseñando fuerza, esa posibilidad de seguir hacia adelante. Al mismo tiempo también tiene una vulnerabilidad que en verdad es muy sensitiva. Por eso pensé que era la palabra perfecta para describir ese ride de esas seis canciones, para este álbum.
Mencionas esa epifanía que viviste, como una experiencia que te mostró el camino que tenías que llevar. Mencionaste en el pasado que todo llegó una noche en Puerto Rico en la que decidiste soltar miedos. ¿Qué pasó?
Oh my God. Okay, yo te voy a contar ese chisme. Era una noche en la que yo estaba con todo mi equipo. Habíamos viajado a Puerto Rico porque teníamos pendientes tres colaboraciones grandes. Me acuerdo de que viajamos para allá y, tú sabes cómo somos los artistas independientes: every penny counts. El hotel donde nos vamos a quedar, llegar, tener suficientes fondos para hacer eso, era un montón. Era un sacrificio, eso es lo que te quiero decir.
Entonces llegamos a Puerto Rico y, hermano, los artistas con los que habíamos quedado para hacer las grabaciones estaban super late. Uno de ellos todavía estaba de viaje y nunca me avisó que no había regresado a la isla. Al final no se dieron esas tres colaboraciones, porque hay cosas que pasan, somos humanos, ¿right? Pero para mí fue entender: “Okay, te encanta hacer esta música. A la gente también le gusta. It’s great, it’s fun, pero siento que hay algo más profundo que es mi responsabilidad compartir y expresar”. Ese fue el sentimiento que me llegó. Me acuerdo de que les dije a mis otros dos productores, mis músicos: “Okay, les voy a decir algo bien loco, please, no lo tomen a mal. Me encanta hacer toda esta música, pero creo que es hora de ir un poquito más deep en producción, letra y armonía. Me gustaría acercarme más a lo que en verdad se hace, que es música clásica. Después, con su spice, ustedes le traen la música alternativa, we can play with drum and bass, un poquito de trap, otros drums y otros colores”.
Yo pensé que me iban a decir: “Ay, okay, pero esto está bien cool lo que estamos haciendo aquí”. Y, al contrario, ellos estaban como: “We were waiting the call, Bodi, we were waiting”. Fue una conexión muy bonita entre el equipo y siento que nos llevó un paso hacia adelante en our relationship as a team. Cancelé todo, regresé a Miami y nos pusimos a trabajar. Empecé a tocar y fue muy interesante, porque el año pasado, cada vez que me sentaba al piano para tratar de crear o encontrar algo nuevo, estaba bloqueada. Ni podía ver, porque no encontraba ni sonido ni nada.
Entonces, justo cuando pasó eso en Puerto Rico y regresé a Miami, literalmente te lo juro, me senté y fue: clan, clan, clan, clan, track uno; clan, clan, clan, clan, track dos. Ahí nació la mitad del proyecto, porque la otra mitad ya la teníamos guardada y yo pensé que nunca iba a salir. Y pues aquí estamos. Crazy story. Siento que algunos artistas que tienen esa formación clásica deciden dejar eso de lado. Pero es un gran elemento para la música, algo que no todos tienen la oportunidad de usar. ¿En algún momento sentiste que tenías que esconder esa formación clásica para encajar en la música de hoy?
Te voy a decir la verdad. Yo he tenido muchas personas en mi equipo que han salido y entrado, y siento que también fue mi error. Bueno, no error, porque el tiempo del universo es perfecto, ¿verdad? Pero muchas personas me dijeron qué hacer y cómo hacerlo. Más como mujer en la industria. Siento que cogí mucho miedo, porque sentía: “Vas a fracasar si no haces esto, si no estás bailando así o si no estás concentrada en esto. Es muy difícil que en verdad la plataforma te tome en serio”, etcétera. Hay tantos comentarios. Entonces siento que le tomé mucho miedo y lo guardé.
Llegó un punto en donde, literalmente, en ese viaje a Puerto Rico, lo que en verdad llegó a mi cerebro fue: “Si tú te mueres mañana, ¿diste toda la música que querías dar? ¿Diste lo que en verdad quisiste? ¿Te representaste como músico?”. Nosotros los artistas tenemos una responsabilidad muy grande: comunicar con las personas lo que sea que esté en el universo. Siento que yo no estaba tomando esa responsabilidad adecuadamente.
Ahora que estoy agarrando el piano y el piano me acompaña en todos los stages —hice un show en New York la semana pasada—, te voy a decir algo bien honesto: nunca he tenido un feedback tan cool. No sé si es porque era New York, pero fue como: “Wow”. Yo siento que como artista tienes que ser lo más genuino posible, y ahí es que todo fluye. Desde la semana pasada, que hice ese show, fue como: “Okay, ya me confirma que no estoy tan loca, que this is actually what I do”. So, yeah, yo siento que el piano es muy importante.
Los artistas no deberían tener miedo. Si clásico es tu background, you need to push that, you need to believe that, porque ahora más que nunca todo se está creando con AI y todo es tan artificial. Hay tanto de todo, no solamente en música, creo que en todo: tanto fashion, so much consuming. Entonces tener la oportunidad de traer algo humano y real siento que es justo y necesario, como quien dice.
¿Cómo cambia una canción cuando nace desde el piano a cuando nace desde un beat?
Es una pregunta bien cool. Me encanta que hayas preguntado eso. Es muy bonito, porque como el piano es realmente el centro, el universo, como quien dice, en esta situación, tiene flexibilidad de irse por cualquier ruta. Literalmente la puedes convertir de dubstep a salsa, a un merengue. Tienes posibilidad de todo. Son infinitas las posibilidades.
Pero siento que en este álbum quisimos traer un poco de todo: drum and bass, trap. ¿Cómo nace eso? Yo te podría decir que es en conjunto. A la hora de crear, we try un poquito everything before decir: “This is it”.
Por ejemplo, si tenemos la primera base, que es el piano, decimos: “Let’s try un poquito drum and bass. Let’s see how that feels. ¿Cómo refleja eso con la progresión? ¿Cómo contesta?”. Ah, está cool. Okay, vamos a ponerle esto, un tres por cuatro. How it feels? Change it up. Y de momento algo encaja y tú te casas con eso. It’s not even about sentir: “I’m happy with this”. Tiene que ser extremadamente: “I’m in love with it”, ¿sabes? Siento que tú sientes ese feeling, esto es genuino, and then you stick to it.
Mencionas que llevas recolectando estas emociones en silencio. Con lo de Puerto Rico tengo más contexto de por qué decidiste compartirlo en este momento, pero entonces, más que canciones que fuiste guardando, era esa incomodidad que fuiste generando con el tiempo.
Sí. Yo he estado en la industria del entretenimiento desde muy joven. Siempre estudié música, pero también trabajaba como modelo en Puerto Rico y tuve otras experiencias. Tuve que crecer muy rápido. Hice unos temas inconscientemente, tratando de buscar una forma de sanación personal.
Guardé esas canciones porque nunca pensé que las iba a sacar. Decía: “Es tan personal y estoy diciendo algo que con el tiempo se va a explicar hasta mejor de lo que se trata”. Tú puedes interpretarlo de una manera, pero realmente es otra. En este álbum no estoy solamente hablando de una persona que quise, también de mi familia, de mis padres, de cosas que en verdad dolieron y decepcionaron.
Son cosas que me tardé un montón en atreverme a abrir. Siento que esto es un comienzo para mí, verdaderamente, de tratar de explicar esa parte de mi vida. Eso es algo bien vulnerable, ¿tú sabes? A veces es un poquito difícil atreverse a hacer eso.
Como te dije, siento que ahora estoy empezando a compartir eso. También siento que me he sanado, y por eso me atrevo a hacerlo. No sé si me enredé ahí o si lo expliqué.
Creo que para muchos artistas hay una línea delicada entre abrirse emocionalmente y exponerse de más. En este EP, sin embargo, se siente más como un proceso de sanación. ¿Qué lugar ocupa la sanación dentro de Adagios?
Juega una parte muy grande. Por ejemplo, el año pasado yo tiré puro perreo, pero tenía esta música guardada on the side. Personalmente, yo quería sacar esos perreos porque quería hacer esa música, porque make me feel good, pero tampoco me completaba 100% esa satisfacción personal que estaba buscando.
Entonces, cuando pasó eso en Puerto Rico, fue otro paso de sanación. Fue aceptar: “Okay, eso está bien cool, pero todavía te falta heal más”. Literalmente, cuando realizamos esta música, este proceso, yo lo empecé sola y eso es diferente. Porque con la otra música estás en el estudio, estás vibing, you’re having fun, salió y quedó. Esta música es diferente, porque fue creada primero yo sola: yo, piano, explicando y diciendo cómo me siento o cómo me sentí en ese momento de mi vida y en mi carrera.
Ese proceso de sanación fue muy diferente porque, como te digo, estás pensando, estás hablando sola, como quien dice. Estás diciéndolo sola, tratando de encontrar las palabras que describan. Creo que eso es mejor que therapy. Anyway, aunque therapy, everyone should do therapy. Pero sí, fue algo very deep. Siento que ahora la música, todo lo que va a salir —porque tengo planes de sacar más música este año, tal vez hasta una parte de Adagios— tiene all that energy. Todo es música en vivo, los pianos son reales, todos los instrumentistas. Toma tiempo grabar y toma tiempo realizarlo un poquito más, pero ya it’s there. Suena bien cliché, pero siento que verdaderamente me encontré como artista.
Dices que es el inicio de algo. ¿Lo sientes como un nuevo inicio de una etapa más personal o te refieres solo a la parte del sonido? ¿Por qué lo sientes como un nuevo inicio?
Lo siento nuevo porque me siento totalmente libre. No es que antes estuviera tratando de encajar o de hacerme parte de algo. El año pasado yo simplemente… Si digo libre, es en el sentido de que ahora hay total transparencia en todo lo que estoy haciendo. Casi todo es the one-take moment. Literal, lo toqué así, salió así, boom, esto es lo que tú vas a recibir. Siento que la perfección no es perfection, es ser totalmente genuino. Eso es una libertad increíble, porque en música todo el mundo está buscando la perfección: que en los vacíos no puede haber vacío, tiene que haber un sonido; que la intro, que si ahora es el coro. Siento que todo es como un patrón, y con esta música no. Ahí hay libertad total. It’s mostly a one take. It’s right there, it’s raw. There’s nothing to look for. Y cuando lo ves en vivo es lo mismo: that’s what you’re hearing, that’s what you’re taking, and there’s nothing to it. Having that es una libertad absoluta. Por eso me atrevo de verdad a decir que this is my new and my real era in music.
¿Y cómo lo ves conviviendo en el show en vivo, la parte del perreo y la parte más íntima?
Yo soy de las personas que llevo preparado todo. Les digo a los muchachos: “Mira, ten stand by todos estos temas”. Yo soy muy in the moment. Sabemos que voy a tocar todas estas canciones del EP, llevo mi piano siempre, se tocan estos temas y, si tenemos oportunidad, otros músicos también nos acompañan. Pero también es el mood, ¿tú sabes? Si alguien está en el público y yo veo que dice: “Acho, Bodi, pon esta”, yo soy de: “¿La tienes? Ponla”. Eso me pasó en New York literalmente. Tengo un amiguito que estaba en el crowd y me decía: “Ay, Dios mío, pon ‘Agresivo’, ‘Agresivo’”. Y yo: “Ponla”. Siento que el live performance tiene la idea de conectar con las personas que vienen a verte. Uno como artista quiere dar lo mejor, ¿verdad? Quiere darle los mejores flavors y que esa persona tenga an incredible time. Es fun mezclar todo: tener un poquito de montaña rusa, un poquito de los highs y un momento más íntimo en el slide. Es cool.
Sí, esos shows son buenos. Acabas bailando, llorando y llorando, bailando.
Exactamente.
¿Te gustaría sacar alguna versión acústica solo con el piano?
Eso estaría increíble. De hecho, se nos dio una oportunidad con una plataforma nueva en Miami en la que básicamente vamos a tocar todo acústicamente. Todo. No va a haber, por ejemplo, entrada de “Radio Nacional”, ni los momentos de drum and bass, ni los momentos alternativos que tenemos. Vamos a sacar eso. Creo que posiblemente para julio va a salir. Me leíste la mente.
Cuéntame de la parte visual. Creo que va perfecto con todo el concepto.
Sí, ella es increíble. Ella es magia, pura magia.
Es una artista de Barcelona y yo realmente llevo una relación con ella desde hace mucho tiempo. Hay una canción que se llama “Brincando” y ella me hizo el video musical para esa canción. Siempre nos mantuvimos en contacto. Ella tiene muchos proyectos supercool.
Cuando terminé de hacer este proyecto, dije: “Okay, yo quiero hacer unos visuales que entiendan lo que está pasando”. Mentalmente tenía unos visuales bien gráficos, enseñando exactamente lo que estoy tratando de comunicar en la música. Entonces dije: “Okay, voy a llamar a Ana para que me dé una perspectiva y ver si le gustaría trabajar en este proyecto”.
Le envié la música y le dije: “Call me”. Me llamó al otro día, literal, y me dijo: “Loca, esta música está súper my lane, supercool”. Le dije: “Mira, yo quisiera hacer unos visuales, pero siento que necesito un poco de ayuda en la visión creativa, para que todavía tenga ese softness y tampoco quite el balance de lo que está pasando sónicamente”.
Ella se puso a escuchar, hablamos, tuvimos muchas conversaciones, mucho exchange. Me vino con un concepto supercool, algo que dije: “Esto es perfecto, creo que esto es lo que me representa, this is what it should be”. Fui para Italia y literalmente éramos un grupo de ocho mujeres. Éramos todas mujeres: la DP, creative, styling, hair, makeup, BTS, todo el mundo. We’re all women, quedándonos en Italia, como a una hora de Milán, en las montañas. Se grabó todo allá. It was supercool. Todavía tenemos otro visual que va a salir ahora, a finales de junio, para la canción “Inocente”. Ahora la voy a ver, actually, a finales de julio, para seguir trabajando y hacer más cosas cool.
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